Saltear al contenido principal

¿Qué es la esclerosis múltiple?

 

¿Qué es?

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad neurológica crónica. Se trata de una enfermedad autoinmune, lo que significa que nuestro sistema inmunológico que está diseñado para protegernos de los cuerpos extraños que entran en contacto con nuestro organismo, reaccionan atacando a estructuras de nuestro propio cuerpo. En el caso de la esclerosis múltiple afecta o ataca a la vaina de mielina que recubre las células nerviosas (neuronas) del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal)

Para entenderlo un poco mejor, diríamos que el sistema nervioso está constituido por un conjunto de nervios sensitivos y motores que transmiten los estímulos desde y hacia el cerebro y de esta manera reaccionamos correctamente a nivel sensorial y motriz.

Es un sistema muy rápido y complejo, donde se produce un estímulo y una reacción gestionada siempre por nuestro sistema nervioso central (SNC).

La neurona es la célula básica del SNC, está constituida por:

  • El cuerpo celular o soma
  • Las dendritas, que se originan en el soma y recogen los impulsos de otras neuronas
  • Axón: que es una prolongación cuya función es transmitir el impulso desde el soma hasta otro lugar del sistema, el axón está recubierto por la vaina de mielina que se comporta como un aislante que permite la transmisión correcta de los estímulos nerviosos.

 

 

Pues bien, podemos comparar el sistema nervioso con un sistema eléctrico, donde, el cable es el axón de la neurona y la mielina es el recubrimiento plástico de dicho cable. Cuando el cable está conservado, el impulso nervioso se transmite correctamente, pero cuando en alguna zona de este cable existe un deterioro, se produce una alteración en la conducción nerviosa.

En el caso de la Esclerosis Múltiple, se producen reacciones inflamatorias en la vaina de mielina, las zonas donde se produce la lesión son denominadas placas y se localizan en múltiples zonas del cerebro y médula espinal, a medida que se producen dichos procesos inflamatorios se va deteriorando la vaina hasta que impide la transmisión normal de los impulsos. Los síntomas que van a aparecer van a variar mucho en cada persona, ya que en función de las zonas afectadas que se produzcan, la enfermedad tendrá un impacto distinto y también una diferente evolución. De todos modos existen en la actualidad las siguientes clasificaciones:

  • Recurrente-remitente.
  • Secundaria- Progresiva
  • Primaria- Progresiva.
  • Progresiva – recidivante
  • Benigna: aunque existe gran controversia sobre esta última.

Es una enfermedad que afecta a personas jóvenes (25-40 años) con una mayor prevalencia en las mujeres que en los hombres.

Causas de la Esclerosis Múltiple

Aunque se sabe que es una enfermedad causada por la alteración del funcionamiento normal del sistema inmunológico, las causas que desencadenan esta disfunción no se conocen, se ha relacionado la enfermedad con factores ambientales y factores genéticos, aunque este último no es muy significativo. Por lo que la causa sigue siendo motivo de estudio para determinar el desencadenante de la enfermedad.

Síntomas:

La sintomatología dependerá del resultado de las lesiones nerviosas, por lo que se determina a partir de la ubicación de la lesión, de todos modos a grandes rasgos los síntomas más comunes son: la fatiga, debilidad, espasticidad, problemas de equilibrio, problemas vesicales e intestinales, entumecimiento, alteraciones visuales, temblores y depresión.

Por supuesto cada persona es distinta y manifiesta molestias distintas, pero ninguna desarrolla todos los síntomas.

Tratamiento:

El tratamiento es variado y va a depender de las necesidades de cada paciente, los tratamientos van orientados a mitigar y enlentecer la evolución de la enfermedad, así como la de tratar la distinta sintomatología que pueda acompañar a la enfermedad, ya que hasta el momento no existe medicación curativa. La principal medicación que existe es:

 

Tratamiento farmacológico orientado a modificar la enfermedad como:

o   Esteroides

o   Interferones

o   Inmunosupresores como la Mitoxantrona entre otros

o   Acetato de Glatirámer

o   Natalizumab, alemtuzumab, daclizumab i ocrelizumab: anticuerpos monoclonales

o   Fingolimod

o   Laquinimod ;inmunomodulador

o   Teriflunomida

o   Dimetil fumarato

Estos tratamientos tienen contraindicaciones y el neurólogo en cada caso debe ser el que paute una medicación u otra, teniendo en cuenta que no todos son efectivos en todos los casos y fases.

 

 

Medicación para aliviar los síntomas, que serán tan variados como síntomas presente (dolor muscular, dolor neuropático, espasticidad…)

o   Relajantes musculares

o   Analgésicos

o   Antiinflamatorios

o   Distintos tratamientos para cada síntoma entre ellos: toxina botulínica, carbamanepina, amantadina , antidepresivos y ansiolíticos….

o   Derivados del Cannabis (Sativex) indicado para la espasticidad

o   Fampridina: para mejorar la deambulación

 

Además del tratamiento farmacológico, es recomendable la actuación en otras áreas de la salud como:

o   Psicología o Psiquiatría: Los cambios que se van a ir experimentando a lo largo de la evolución de la enfermedad, conllevan incertidumbre y malestar que pueden desembocar en trastornos psicológicos en mayor o menor grado como ansiedad y depresión. En todos los casos también va a depender mucho del entorno del paciente y de los apoyos sociales y familiares con los que cuente.

La intervención psicológica es importante para dar herramientas que ayuden a encarar los cambios que experimenta la persona afectada, así como el apoyo necesario para afrontar y canalizar su nueva realidad.

o   Fisioterapia: ¿Que podemos aportar desde la fisioterapia?

Diferentes estudios realizados demuestran la efectividad de la rehabilitación en los pacientes afectados por Esclerosis Múltiple para mejorar la discapacidad y la calidad de vida, siempre que se mantenga una continuidad y seguimiento en el tiempo. Los objetivos del tratamiento irán en función de las necesidades individuales de cada paciente, pero la finalidad principal es la de paliar la evolución de la enfermedad así como mantener al máximo la capacidad funcional de los pacientes. Los ejercicios deben estar controlados por profesionales, pero una vez aprendidos los pacientes pueden realizar pautas marcadas por su fisioterapeuta en su domicilio, por lo que es fundamental el compromiso del paciente para que mantenga una disciplina y constancia que le aportará enormes beneficios y evitará complicaciones relacionadas con el sedentarismo.

Los tratamientos tienen que seguir una progresión y una intensidad moderada, que se debe alternar con periodos de descanso para evitar la fatiga.

El calor también es un mal aliado en la EM por lo que la terapia se debe realizar en entornos con una temperatura adecuada.

El tratamiento de fisioterapia incidirá en:

o   Conservar los arcos de movimiento articular.

o   Mantener el trofismo muscular.

o   Mantener la capacidad de marcha al máximo.

o   Luchar contra la espasticidad.

o   Mantener la coordinación y equilibrio.

o   Tratar el dolor.

o   Evaluar el riesgo a caídas y aconsejar las ayudas técnicas más adecuadas.

 

Los tratamientos se van a ir adaptando a la situación de cada paciente y a su estado evolutivo. La función del fisioterapeuta es la de aplicar el mejor tratamiento en cada caso, para que el paciente pueda realizar todas sus actividades de la mejor manera posible, en su entorno laboral, familiar y social

 

o   Alimentación:

es un área fundamental y no se la debe descuidar. Existe una relación (aunque no es determinante) entre la enfermedad y los hábitos alimentarios de los individuos. Aunque existen distintas tendencias y múltiples dietas, no hay evidencia científica que confirme que el seguir una u otra tenga un efecto curativo, ahora bien, como cualquier persona, el paciente con EM necesita mantener una dieta sana y equilibrada para reducir los riesgos que una mala alimentación nos puede proporcionar a cualquiera de nosotros. Diferentes autores hacen hincapié en la importancia de:

o   Evitar o reducir el consumo de leche de vaca sustituyéndola por leche de soja, avellana… con la finalidad de ingerir más proteínas vegetales y disminuir la inflamación que pueden ocasionar las proteínas animales.

o   De tomar leche de vaca es preferible que sea desnatada.

o   Ingesta de frutas y verduras cada día

o   Aumentar los productos con omega 3 y omega 6, los llamados ácidos grasos esenciales que encontramos en los pescados azules, los frutos secos y algunas verduras como el brócoli o las espinacas, el aceite de oliva y otros alimentos.

o   Disminuir el consumo de carnes rojas, embutidos así como bollería industrial y la sal.

o   Evitar el consumo de alcohol y tabaco.

o   No olvidar el agua como fuente de salud.

o   Aumentar la ingesta de cereales, legumbres, arroz, pan y pasta

o   El número de comidas diarias es muy importantes. Se aconseja comer 3 o 4 veces al día de forma moderada.

o   No saltarse las comidas es fundamental para no llegar hambriento y con debilidad a la siguiente. Lo que provocará ingerir mayor cantidad de alimentos que favorece el aumento de peso. El desayuno tiene que ser la comida más importante ya que se viene de un ayuno nocturno y aporta la energía necesaria para encarar el día.

o   Vitaminas: siguiendo una dieta equilibrada ingerimos las necesarias, si existe alguna carencia, ha de ser el médico quien decida cuál es la necesaria así como su dosis adecuada. La automedicación con vitaminas puede provocar hipervitaminosis cuyos efectos conllevan diferentes y graves trastornos.

Los pacientes con EM pueden tener niveles más bajos de vitamina D. Se puede incrementar con la exposición solar con prudencia, ya que la tenemos en forma de provitamina D en la piel , se activa y convierte en vitamina con el contacto de los rayos solares o bien en soluciones orales, tiene que ser el neurólogo quien después de una analítica resuelva la dosis adecuada para cada paciente. Esta vitamina parece que tiene un papel importante en el tratamiento de esta enfermedad.

 

Las terapias van avanzando y en este momento existen distintas opciones farmacológicas que permiten individualizar los tratamientos por parte de los neurólogos. De todos modos las investigaciones no se detienen en la búsqueda del tratamiento que permita tratar directamente la causa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Valoración del contenido
Volver arriba